Cierto. Una vez me caí a un hoyo. Para que les voy a mentir (aunque mejor pregunta es para qué les voy a contar). Todos los de verdad lo saben, y aún peor, saben porqué ocurrió. Todos los de verdad se acuerdan de eso en todas las, ya legendarias, reuniones de curso, cuando comenzamos a hablar de nuestras torpezas varias. Increíblemente, no es la mayor de todas.
"Cómo te caíste a un hoyo!", pregunta el neófito. "Simple, estando todo oscuro, di un paso y la tierra se me fue de la planta de los pies. Piensa en el Coyote. Es lo mismo pero sin Correcaminos y sin el clásico humito que quedaba cuando el pobre se caía". Sólo después de que alguno de los clásicos le explica (con cara de "si no hay que ser verdaderamente idiota para caerse en ese hoyo") que el mentado agujero era un quemador de basura en el lago Colbún, que tenía 3 metros de diámetro y quizá los mismos de profundidad, y que sólo en el medio (un espacio con el área de una baldoza de cocina más o menos) se podía "aterrizar" porque a algún avispado había botado las mayas de protección de las rejas, alguna que otra teja de aluminio y mucho pero mucho alambre, sale la otra pregunta memorizada a punta de risas, "y cómo saliste?".
"Simple, empecé a gritar/reír 'Eeeem, me caí a un hoyo!'. Llegó Feñita alias Fernando el Tremendo, me dijo 'Claudio, te caíste a un hoyo!', 'Si, me caí a un hoyo', respondí. 'Cómo te caíste al hoyo?!', a lo que yo respondí la iteración inicial de esta conversación. Me levantó del polerón de zopetón y me dejó parado al lado de él. And scene.".
Porqué me acuerdo de esta burrada?, en parte porque me vienen de repente recuerdos de los de verdad. Buenos tiempos, buenos amigos. Conocerlos desde Kinder no es cualquier cosa (tuve que repetir Pre-Kinder, nunca fui bueno para eso de diferenciar colores ni para pronunciar la "s"). Se me repiten recuerdos de cuando lo único que preocupaba era quién traía la pelota o las chicocas. Quizá fue the best time of my life o quizá no, eso se ve al final y recién vamos en el principio. Que todavía se junten y quieran juntarse a esta altura del partido habla muy bien de la amistad, aunque también podría ser una patología asociada a jugar mucho tiempo juntos al Hoyito-Patá. Yo pongo mis fichas en la primera opción. Y en parte también me acuerdo de eso porque este año comenzó de pelos. Después, nadie sabe. Me quedo con un envión terrible y recuerdos mejores. Al final, espero de nuevo caerme en un hoyo.
C:
"Cómo te caíste a un hoyo!", pregunta el neófito. "Simple, estando todo oscuro, di un paso y la tierra se me fue de la planta de los pies. Piensa en el Coyote. Es lo mismo pero sin Correcaminos y sin el clásico humito que quedaba cuando el pobre se caía". Sólo después de que alguno de los clásicos le explica (con cara de "si no hay que ser verdaderamente idiota para caerse en ese hoyo") que el mentado agujero era un quemador de basura en el lago Colbún, que tenía 3 metros de diámetro y quizá los mismos de profundidad, y que sólo en el medio (un espacio con el área de una baldoza de cocina más o menos) se podía "aterrizar" porque a algún avispado había botado las mayas de protección de las rejas, alguna que otra teja de aluminio y mucho pero mucho alambre, sale la otra pregunta memorizada a punta de risas, "y cómo saliste?".
"Simple, empecé a gritar/reír 'Eeeem, me caí a un hoyo!'. Llegó Feñita alias Fernando el Tremendo, me dijo 'Claudio, te caíste a un hoyo!', 'Si, me caí a un hoyo', respondí. 'Cómo te caíste al hoyo?!', a lo que yo respondí la iteración inicial de esta conversación. Me levantó del polerón de zopetón y me dejó parado al lado de él. And scene.".
Porqué me acuerdo de esta burrada?, en parte porque me vienen de repente recuerdos de los de verdad. Buenos tiempos, buenos amigos. Conocerlos desde Kinder no es cualquier cosa (tuve que repetir Pre-Kinder, nunca fui bueno para eso de diferenciar colores ni para pronunciar la "s"). Se me repiten recuerdos de cuando lo único que preocupaba era quién traía la pelota o las chicocas. Quizá fue the best time of my life o quizá no, eso se ve al final y recién vamos en el principio. Que todavía se junten y quieran juntarse a esta altura del partido habla muy bien de la amistad, aunque también podría ser una patología asociada a jugar mucho tiempo juntos al Hoyito-Patá. Yo pongo mis fichas en la primera opción. Y en parte también me acuerdo de eso porque este año comenzó de pelos. Después, nadie sabe. Me quedo con un envión terrible y recuerdos mejores. Al final, espero de nuevo caerme en un hoyo.
C:
4 comentarios:
que bue nconcepto de la semana! es como del murci rojas..
saludos
bueno, creo que una vez me contaste la historia del OYO.. igual es como ridiculo, pero pasa!.
lo bueno es que todavia tienes amigos que pueden pescarte del poleron, de la oreja, de lo que sea, y sacarte del OYO po.
y lo unico que tienes que hacer es gritar /reir...que te saquen!!!..simple..
si al final no todo es tan complejo.
es cosa de mirarlo de otro punto de vista.
y con respecto a ese "algo " que quieres sacarle la chucha...jejej.
mejor dejalo..derrepente da sorpresas..jeje
en fin...
La pregunta es... que hacia feñita cerca del hoyo, de C y en la oscuridad.... ;)
pa que sepas... yo me he caído en dos hoyos!
uno fue cuando chica, edad en que uno no tiene mucha conciencia de los riesgos. quise saltar una pequeña quebrada en un cerro y no alcancé a llegar al otro lado, jiji... piernitas muy cortas.
el otro, iba caminando por Carrera pa tomar la micro en Alameda, escuchando música, cantando y mirando las nubes. obviamente no vi el letrero que decía: "Sr. peatón, use la otra vereda" y tampoco vi (ni sentí) esas como cintas plásticas con "PELIGRO" escrito en ellas, que lo cercaban...
me cai en brígido hoyo. De guata en el suelo. Lo piola es que me vió sólo uno, que se sentó en el borde, riéndose, agarrándose la guata y llorando me preguntaba una y otra vez cómo es que me fui a caer ahi... y después de 20 minutos de risa, me sacó
pienso que uno nunca está libre de este tipo de caídas (literales, no metafóricas)... hay que mirar por donde se camina...
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