Felicidad, esa de Vicentico con Calamaro sigue sonando en mi cabeza y repercutiendo seriamente en lo que alguna vez pude llamar voz. La de ayer fue una noche larga de recuerdos más largos, de esas que cuando comienzan ya uno sabe que no quiere que terminen. Y que cuando terminan uno no puede esperar mucho para que vuelvan a comenzar. Y (me gusta empezar las frases con "y", solo para joder la cachimba) lo mejor de todo fue que alcanzamos el prendimiento colectivo, ese estado en el que todos los comensales, vecinos, invitados y paracaídistas varios no pueden no pasarla bien. No soy mucho de comparaciones, pero en París, la gente es de trote corto, así que si a la cocción le agregan un poco de la Máquina, Rata, Mario+Carola, Jorge y Claudito... agárrate Josefina que vamos a galopar. Nos faltó Aiver porque el cabro las anda picando de galancete en todo lo que son las Bélgicas.
Me gustó el prendimiento colectivo. Eso de mirar al lado sólo para ver risa. Y pa' darla. Entre nosotros no es tan difícil (es lo normal), pero pónganme alrededor un turro de franceses y ya la cosa se complica. Se puede, siempre se puede, pero esta vez no hubo necesidad de esfuerzo. Sólo llegamos a completar la tirada de casa por la ventana. La casa que se tiraba, para los que quieran saber, era la de Mael. Buen cabro (se sabe porque cuando sus amigos hablan de él, no lo hacen con la cara seria), según Mario, "un chileno adoptivo". Imagínense lo bien que la debe estar pasando limpiando el piso.
Nota a parte a la bota roja de esqui que me pillé en la calle. Si alguien la ve, déjela como está. Me costó su resto.
C:
Me gustó el prendimiento colectivo. Eso de mirar al lado sólo para ver risa. Y pa' darla. Entre nosotros no es tan difícil (es lo normal), pero pónganme alrededor un turro de franceses y ya la cosa se complica. Se puede, siempre se puede, pero esta vez no hubo necesidad de esfuerzo. Sólo llegamos a completar la tirada de casa por la ventana. La casa que se tiraba, para los que quieran saber, era la de Mael. Buen cabro (se sabe porque cuando sus amigos hablan de él, no lo hacen con la cara seria), según Mario, "un chileno adoptivo". Imagínense lo bien que la debe estar pasando limpiando el piso.
Nota a parte a la bota roja de esqui que me pillé en la calle. Si alguien la ve, déjela como está. Me costó su resto.
C:
No hay comentarios:
Publicar un comentario