El título lo dice todo. Bueno, no todo, pero muy cerca del todo. 99% del todo. Casi todo. Solo le falta decir que hierbas, y esas me las se yo no más.

sábado, 15 de marzo de 2008

Deberías dormir o de como echar la talla

Duermo poco, bien poco. Es el concenso general entre mis pares (e impares también).
Puede ser por culpa de Carcuro en el De Pe A Pá: a cualquier infante le daría miedo la risa del pobre colorado por la noche, muy al estilo "It, el payaso diabólico". El fondo del asunto es que desde Beaucheff en más, mi tasa de sueño por día se redujo a tres o cuatro horas diarias, recordando por supuesto los maratones de Mecánica Clásica en el lar de Vergara, donde seis o siete pelagatos se esforzaban para tomar café, no jugar pool y terminar "la tarea número gogol" (entre ellos destacaba un tal M, haciendo gala de su falta de lápiz, cuaderno y hojas, pero exceso de talento) pasando en banda de Jueves a Viernes.
Ella también duerme bien poco. Incluso menos. Me la topaba a horarios inverosímiles en la red (entre las Europas y los Chiles hay sus buenas cuatro horas de diferencia), es decir cerca de las cinco o seis de la mañana. Aún más inverosímil era su lucidez a tal hora del ñafle, y las ganas de echar la talla con C:, en formato incoherente por los mismas problemas de somnoliencia. Pris se volvió de a poquito en una de las mejores compañías nocturnas, trayendo la buena conversa cuando Juanito no funcionaba o cuando por mi ñoñería absoluta (a pesar de no creer en absolutos, esto lo es) me quedaba trabajando en el Lab. Siempre quedábamos en juntarnos en Chile, cuando volvía en los esporádicos viajes transatlánticos. Y siempre el mundo decía que no.
Esta vez nos echamos el mundo al bolsillo (literalmente no poh, no soy ningún Arquímides para poder pretender de palanquear al mundo). Me traje desde los parises un buen té (Máquina, a la vuelta espero tus improperios), que al parecer pudo contrarestar el efecto nocivo del dormir 3 horas en 2 días. La vez que hice algo similar, la temblorina se apoderó de mí. A la flaca, esto casi le resbala. Horas pasaron en cosa de Minutos, entre discusiones a bajo volumen. Al final, guardé las hierbas para otra vez, cuando una flaca con menos sueño y apuros tenga tiempo de echar la talla.
C:

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