Lamentable. Es lo único que puedo decir sobre esta parte de mi historia.
Incluso, puedo decir que ni siquiera es mía: me la adjudicaron vilmente tras una de mis intervenciones fuera de lugar, contexto y tiempo. Típico que es de C: (no de Costa).
Patio de Beauchef, (excelentes fotos de SushiKnight), cuando ya el calor estaba yéndose, en Abril. Aunque también puede que haya sido cuando llega la Primavera, en Octubre. La cuestion es que ya comenzaba el calorcito y recuerdo como si fuera ayer que no habían beldades que mirar (todavía tenía anticuerpos para el Síndrome Beauchef), salvo una que otra fórmula matemática o afiche de fiesta de enfermería de alguna universidad con nombre de prócer patrio (Adolfo Zaldívar no cuenta). También recuerdo a M, que con su pelo aún largo (él muy fresco tenía "la revisión técnica del auto" justamente el día del mechoneo, por lo que su melena soporto largo meses; él alega que quería ser vapuleado por las hordas bochefianas e increíblemente yo le creo), me comentaba sobre algún reclamo de algún control sobre alguna materia que a alguna persona le importaba. Yo sólo pensaba en López, un vil especímen de procedencia Ovalle, de potente tracto digestivo pero débil resistencia a libaciones alcohólicas. No merece comentarios en este recodo, ni positivos ni negativos, sólo un descontento animal hacia su existir por la tremenda embarradita que dejó en mi cuchitril de Vergara (muy, pero muy buena palabra). Como nota al margen, trataré de encontrar el famoso número del Boletín Sei (paskin mensual bochefiano donde C: comenzó el jugo escrito, que ya hasta suena poético) donde vertí toda la rabia acumulada a tamaño engendro. Mi tele (hueso santo en Vergara), cama, cubrecama, tina, vajilla(!!!!) y alfombras lo recuerdan con tanto cariño como los yanquis a Katrina. En eso estaba, en medio de descargas airadas donde la tres cuartos de las palabras eran improperios y un cuarto onomatopeyas, cuando Compipa llega con el típico "Como va Compañero". Shasca al viento también, comienza a meterse en el cuento de las aventuras de López y a disgregar hacia la leyenda de Vector Unitario. No sé como, pero yo dije algo del formato:
"Ser Vector Unitario no es ni un brillo, es muy ficticio. Así, yo me creería Polea sin Roce..."
Dicho y hecho. En seguida pasé de ser C: a ser la Polea sin Roce (antes había sido Kbzon en el colegio y algunos me llamaban Profeta de Peñalolén). La noticia me pareció simpática, hasta que compañeros de José Guajardo, hermano de MarioEdo, comenzaron a buscarme para preguntarme si yo era "Falcón, el loco que se creía polea sin roce...". Mucho tiempo libre, o demasiado Starcraft para ellos. En parte, esto estaba con el fuelle de diversos carteles pegados en los baños de Química y Física, donde se hacía explícita la frase. Tuve que escribir otro texto en el Boletín Sei para explicar que, a pesar de decir tanta tontera junta, nunca he sido LA tontera. Algunos todavía lo creen. En realidad, no están tan lejos.
C:
Incluso, puedo decir que ni siquiera es mía: me la adjudicaron vilmente tras una de mis intervenciones fuera de lugar, contexto y tiempo. Típico que es de C: (no de Costa).
Patio de Beauchef, (excelentes fotos de SushiKnight), cuando ya el calor estaba yéndose, en Abril. Aunque también puede que haya sido cuando llega la Primavera, en Octubre. La cuestion es que ya comenzaba el calorcito y recuerdo como si fuera ayer que no habían beldades que mirar (todavía tenía anticuerpos para el Síndrome Beauchef), salvo una que otra fórmula matemática o afiche de fiesta de enfermería de alguna universidad con nombre de prócer patrio (Adolfo Zaldívar no cuenta). También recuerdo a M, que con su pelo aún largo (él muy fresco tenía "la revisión técnica del auto" justamente el día del mechoneo, por lo que su melena soporto largo meses; él alega que quería ser vapuleado por las hordas bochefianas e increíblemente yo le creo), me comentaba sobre algún reclamo de algún control sobre alguna materia que a alguna persona le importaba. Yo sólo pensaba en López, un vil especímen de procedencia Ovalle, de potente tracto digestivo pero débil resistencia a libaciones alcohólicas. No merece comentarios en este recodo, ni positivos ni negativos, sólo un descontento animal hacia su existir por la tremenda embarradita que dejó en mi cuchitril de Vergara (muy, pero muy buena palabra). Como nota al margen, trataré de encontrar el famoso número del Boletín Sei (paskin mensual bochefiano donde C: comenzó el jugo escrito, que ya hasta suena poético) donde vertí toda la rabia acumulada a tamaño engendro. Mi tele (hueso santo en Vergara), cama, cubrecama, tina, vajilla(!!!!) y alfombras lo recuerdan con tanto cariño como los yanquis a Katrina. En eso estaba, en medio de descargas airadas donde la tres cuartos de las palabras eran improperios y un cuarto onomatopeyas, cuando Compipa llega con el típico "Como va Compañero". Shasca al viento también, comienza a meterse en el cuento de las aventuras de López y a disgregar hacia la leyenda de Vector Unitario. No sé como, pero yo dije algo del formato:
"Ser Vector Unitario no es ni un brillo, es muy ficticio. Así, yo me creería Polea sin Roce..."
Dicho y hecho. En seguida pasé de ser C: a ser la Polea sin Roce (antes había sido Kbzon en el colegio y algunos me llamaban Profeta de Peñalolén). La noticia me pareció simpática, hasta que compañeros de José Guajardo, hermano de MarioEdo, comenzaron a buscarme para preguntarme si yo era "Falcón, el loco que se creía polea sin roce...". Mucho tiempo libre, o demasiado Starcraft para ellos. En parte, esto estaba con el fuelle de diversos carteles pegados en los baños de Química y Física, donde se hacía explícita la frase. Tuve que escribir otro texto en el Boletín Sei para explicar que, a pesar de decir tanta tontera junta, nunca he sido LA tontera. Algunos todavía lo creen. En realidad, no están tan lejos.
C:
4 comentarios:
así que de ahí viene la leyenda, yo pensaba que era verdad y que te creías en serio ajajaj
Gordo veo q esta bajando el rating de tu blog.
recuerdo los afiches pegados en la facultad y los descargos en el boletín.
Notables defensas de Falcón para referirse a Talca y a su calidad de Pola din Roce.
Quise decir, polea sin roce.
No confundir con el pequeño viajero.
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