Yo creo que hace tiempo que no me sentía bien (esto quizá se remonta a la vez cuando me regalaron un danky nogatonga megalosomanjarchafafrinilofo luego de haber sacado buena nota en técnico manual que era lejos mi peor ramo). Y va a ser difícil superar esto, quizá si me ganara el Kino o si encontrara en la calle una tesis sobre mi mismo sujeto de investigación escrita por un tipo con un nombre como Claudio Falcone y le pudiera borrar la e para que pasara piola y así me fuera más rápido a Chile donde me ganara el Kino (al final todo cae en ganarse el Kino: es que ver a Enrique Maluenda y constantar que su cara no está hecha de plasticina es, para mi, una odisea mental).
Toda la semana ha estado de pelos, y no los míos que son escasos y poco dóciles. Mucha pega, sip. Pero la ñoñería la he tenido desde pequeño, como diría el gordo. Lunes y Martes, nada nuevo, salvo que en el nuevo formato trebajólico chino mandarín con insomnio, Jefecito se pone asusta y se escapa. Miércoles, el mejor regalo (el mejor). Jueves a Sábado, playa y sol en Niza.
Niza debe ser de esas ciudades que nunca son lo mismo siendo siempre iguales. Uno sabe a lo que va, pero nunca sabe lo que encuentra. Me tocaron días buenos buenos. Compañía aún mejor. Me reí como nunca y se rieron conmigo de la misma manera (quizá un poco más debido a mi carácter medio pavo medio pastel, pero enteramente gil). A pesar de que mi cuenta bancaria ahora es más negativa que comentario de Pamela Jiles, el saldo solamente puede ser positivo (un gogol por lo menos). Domingo de vuelta a los parises, para torreifelear un poquito. Incluso cuando uno les pone cara de "no molestar que te deporto", los negritos de la torre Eiffel igual quieren venderte (en todas las lenguas posibles) sus réplicas meidinjoncon. Lunes en la mañana, de vuelta a la rutina, aunque casi le digo no a la responsabilidad . Casi me tiro un piquero de nuevo, y no me refiero a ninguno como lo que me di en las playas de Niza.
Creo que, si leiste esto, te diste cuenta que es para ti, no?.
C:
Toda la semana ha estado de pelos, y no los míos que son escasos y poco dóciles. Mucha pega, sip. Pero la ñoñería la he tenido desde pequeño, como diría el gordo. Lunes y Martes, nada nuevo, salvo que en el nuevo formato trebajólico chino mandarín con insomnio, Jefecito se pone asusta y se escapa. Miércoles, el mejor regalo (el mejor). Jueves a Sábado, playa y sol en Niza.
Niza debe ser de esas ciudades que nunca son lo mismo siendo siempre iguales. Uno sabe a lo que va, pero nunca sabe lo que encuentra. Me tocaron días buenos buenos. Compañía aún mejor. Me reí como nunca y se rieron conmigo de la misma manera (quizá un poco más debido a mi carácter medio pavo medio pastel, pero enteramente gil). A pesar de que mi cuenta bancaria ahora es más negativa que comentario de Pamela Jiles, el saldo solamente puede ser positivo (un gogol por lo menos). Domingo de vuelta a los parises, para torreifelear un poquito. Incluso cuando uno les pone cara de "no molestar que te deporto", los negritos de la torre Eiffel igual quieren venderte (en todas las lenguas posibles) sus réplicas meidinjoncon. Lunes en la mañana, de vuelta a la rutina, aunque casi le digo no a la responsabilidad . Casi me tiro un piquero de nuevo, y no me refiero a ninguno como lo que me di en las playas de Niza.
Creo que, si leiste esto, te diste cuenta que es para ti, no?.
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